LIDERAZGO EN TIEMPO DE CRISIS

TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE REPLANTEAR EL NEGOCIO

Estamos frente a una de las mayores crisis que ha enfrentado la raza humana en toda su historia, ya que de acuerdo a Agence France-Presse – AFP más de 2.600 millones de personas están en sus casas previniendo la propagación del virus COVID-19, frente a un estimado mundial de 7.800 millones de habitantes en el planeta.  La nueva crisis nos está haciendo revaluar desde sus cimientos la estructura de la economía capitalista al enfrentar un gran dilema; preservar la vida de las personas (confinando a la sociedad a un aislamiento obligatorio, deteniendo en seco la actividad económica) o mantener las actividades (con el alto riesgo de que esta pandemia adquiera visos dramáticos para todos en la sociedad debido al colapso del sistema de salud) para que no se presente un daño económico de tal magnitud que podría llevar a múltiples sectores y empresas a su cierre definitivo y a una recesión global.

Mantener ese delicado balance es responsabilidad de nuestro gobierno y las instituciones al dar los lineamientos bajo los cuales las empresas (sin importar su tamaño) reciban alivio a las pesadas cargas que están llevando en esta realidad; disminución o parálisis de ventas, baja o nula producción, encarecimiento del dólar, escasez de insumos y materias primas, ruptura de las cadenas de suministros, etc.

Frente a ese entorno que se presenta y sobre el cual no podemos influir, los líderes empresariales son los llamados a enfrentar con la mayor fortaleza esta situación de la mejor forma posible tomando medidas en las variables que si pueden gestionar, es clave tener en cuenta las siguientes variables:

  1. Rapidez: La parálisis de los lideres profundizan las crisis; es clave crear un Comité de Manejo de la Crisis en la cual se reúnan los diferentes departamentos de la organización para el monitoreo de la situación y rápidamente generar un consenso frente a las medidas más convenientes a implementar. En este punto es clave la rápida toma de decisiones y el pasar a la acción.
  2. Visión: El Líder debe ser profundamente analítico de la situación con una visión de 360 Grados estudiando a fondo cómo la nueva realidad afecta a la totalidad de sus stakeholders. Rápidamente el Líder debe visualizar y definir (con su grupo directivo) un plan integral de acción para tres etapas claramente diferenciables y que varían entre cada organización:

 

  • Etapa de Contingencia: a un horizonte de 3-6 meses periodo en el cual se espera que se presente el impacto más fuerte de la actual emergencia y nos evidenciará la magnitud del cambio que sufrirá el mundo como lo conocemos, la prioridad en esta etapa es garantizar la caja suficiente para que la organización pueda superar la abrupta desaceleración de sus ingresos, preservando su movilidad y estabilidad.
  • Etapa de Estabilización: Una vez finalizada la etapa de contingencia, la organización debe reagrupar sus fuerzas, optimizar sus gastos visualizando cuales van a ser los requerimientos tecnológicos, logísticos, de personal, etc. con el fin de reacomodarse a una probable baja en la demanda, a una posible escasez de materias primas y a las dificultades propias de una desaceleración de la economía.
  • Etapa de Crecimiento: Se debe planificar anticipadamente (con actualizaciones periódicas) el horizonte de la organización en un nuevo entorno, en una nueva realidad de mercado y de que manera el negocio debe adaptarse para crecer bajo nuevas reglas de juego. Cualquier planeación estratégica que se haya realizado antes de diciembre del 2019 es muy probable que ya no tenga la misma validez.

 

Este plan de acción debe empezar con los Colaboradores; siendo el reto preservar el mayor número de puestos de trabajo (que no comprometan la misma existencia de la organización ) estudiando las diferentes modalidades que se están flexibilizando como son el trabajo en casa, vacaciones causadas o anticipadas, jornadas reducidas entre otros, Proveedores: Buscando renegociación de condiciones que sean éticas, sostenibles y con visión de largo plazo, Entidades Financieras; buscando alivios reales en tasas o plazos y posibles ampliaciones de cupos bajo los esquemas financieros aprobados por el Gobierno,  Contratos ( arrendamiento, proveeduría, logística, etc.), buscar negociaciones de gana-gana para que se preserven unas condiciones mínimas de estabilidad para ambas partes. Clientes: Acercarse de todas las maneras posibles para entender el impacto en el presente y en el futuro inmediato brindando posibilidades de apoyo en la medida de lo posible entendiendo que de la permanencia de los clientes depende la misma supervivencia de la organización. Gobierno: Buscar acceder a la mayor cantidad de alivios y/o subsidios que se están presentando

 

  • Comunicación: Se deben multiplicar exponencialmente las comunicaciones a todos los aliados, que encuentren a la organización muy activa, trabajando para superar esta situación. Es clave mantener informados a los colaboradores de las acciones que realiza la Dirección, gracias a lo cual se mantiene la moral y el espíritu de colaboración que tanto se requiere fortalecer en estos momentos de incertidumbre.

 

  • Apoye a sus colaboradores: No solo desde el punto de vista económico sino desde la órbita de la salud mental; en esta etapa de transición se debe realizar de la mano del departamento de recursos humanos el desarrollo de planes de acompañamiento para el personal con el fin de medir permanentemente el impacto de la situación en las personas, asimismo liderar redes de apoyo dentro del mismo personal para fomentar el contacto virtual principalmente en la etapa de contingencia.

 

  • Capacitar: Es el momento adecuado para que la organización “desempolve” esos planes de capacitación y fortalecimiento del personal ya que una vez esta crisis pase (sea en un mes o un año) las empresas que sobrevivan van a tener muchísimo trabajo ya que históricamente el periodo postguerra (y esto es una guerra contra el virus) se caracteriza por un crecimiento económico de grandes proporciones.

Retroalimentarse: Fortalecer los canales de comunicación interna para recibir feedback de los colaboradores donde puedan aportar sus ideas de medidas que pueda desarrollar la organización para sortear las crisis.

 

  • Proyectar: Este momento de repensar estratégicamente el negocio, tomando medidas de supervivencia para el corto plazo, pero paralelamente redefinir estratégicamente el negocio, saber si mis clientes se mantienen, si mi producto satisface sus necesidades, si las relaciones que tengo son de gana-gana, si los canales de comunicación son los adecuados, si la logística que utilizaré a futuro será más estable, si mi red de proveedores es la necesaria…etc.

 

  • Aliarse: Es el momento de liderar no solo al interior sino al exterior de la propia organización fomentando la cooperación con empresas del sector con quienes puede lograr mejorar su red de distribución, de proveedores, de compras, influencia gubernamental, subsidios, etc. La coopetencia es un término que adquiere una validez inusitada dado que el concepto de que para que una empresa gane otra debe perder hay que revaluarlo dado que su competidor puede aportar a su organización buenas prácticas, tercerización de procesos entre otros o viceversa gracias a lo cual pueden ayudarse para beneficio mutuo y sobrellevar esta crisis.

 

  • Digital: Repensar que tanto mi organización existe en el entorno digital y visualizar una aceleración en la presencia de los productos o servicios en redes de comercialización actuales o liderar el establecimiento de nuevas redes le acerquen a sus clientes antiguos y nuevos.

Lo clave es reaccionar de manera rápida y efectiva con el fin de afrontar con medidas acorde a la realidad de cada organización.

 

Eduardo Ríos
Director Ejecutivo SAEJ  

 

Nota: Los columnistas invitados a participar en este blog son responsables de sus ideas, de sus opiniones expresadas y de la presentación de los hechos plasmados en su artículo , los cuales no reflejan necesariamente la posición oficial de la SOCIEDAD DE ADMINISTRADORES DE EMPRESAS JAVERIANOS ni comprometen de modo alguno a la Organización.  

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3 Comments

  1. Paola Pinzón

    Un artículo muy completo y pertinente para esta coyuntura que estamos pasando por este momento, para seguir liderando las empresas y salir adelante.

    Gracias SAEJ por compartir esta información tan valiosa.

  2. Camilo Rodriguez

    No podemos perder de vista esa visión 360. Todas las aristas que nos afecten y que impacten en la operación de nuestras empresas. Que buen artículo articulando estos aspectos.
    Pregunta: Que recomendación para desarrollar Alianzas?

  3. Diana Bohorquez

    Es vital interiorizar que la coyuntura actual nos está cambiando a nivel personal y profesional. Nuestra forma de adaptarnos nos permite generar nuevas estrategias que hace 3 meses no pensamos implementar, un 2020 que para todos si que será diferente. Nuestros líderes, jefes, directivos son nuestra piedra angular para mantener a flote una organización y generar esperanza a todos los colaboradores, es por ello que lo mencionado en el BLOG sobre el comité del manejo de la crisis brinda organización, respaldo, creación de estrategias, pensar cómo HACER LAS COSAS DIFERENTES.

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