Economía Colaborativa: La tendencia que cobra sentido en el 2020

Economía Colaborativa: La tendencia que cobra sentido en el 2020

Dentro de los parámetros de la competitividad, la optimización de los costos y gastos en las empresas es un desafío para los empresarios y directivos. Hoy en día no sólo basta con obtener ahorros a través de la negociación con proveedores, sino el mercado nos mueve a generar otros esquemas de operación. Empiezan a surgir nuevos modelos de negocio basados en la Economía Colaborativa, en donde las actividades de compra y venta de productos/servicios se modifican para considerar un esquema en el que el riesgo y capacidad instalada son compartidos entre varias partes, volviendo más eficientes, rentables y atractivos los negocios.

Desde hace años el mundo hace uso de la Economía Colaborativa, existen empresas que han generado su riqueza practicando este esquema y por ello hoy son líderes de mercado, sin ir má

s lejos ejemplos como Amazon o Airbnb basan su competitividad y propuesta de valor sobre esta premisa; pero en ocasiones no somos conscientes de este hecho, los que nos hace verlos como mo

delos negocio inigualables e inalcanzables. Es hora de entender como desarrollar negocios a través de este modelo y mas hoy, en este momento coyuntural que exige al mundo reformular los productos/servicios que ofrece para abrir espacio a opciones que se ajusten al presupuesto reducido de los consumidores, que como efecto colateral que está deja

ndo el COVID-19 en la economía.

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero ¿Qué es la economía colaborativa?

En principio, la palabra “Economía” refiere al intercambio que acuerdan dos o más partes sobre un producto/servicio. Con respecto al componente “Colaborativo”, nos sugiere al menos tres visiones:

  1. Una visión altruista que incentiva la “colaboración”. Este esquema incluye todos los bienes que dejan de ser de interés del que los posee, tales como muebles, ropa, entre otros y que pueden ser donados. La economía colaborativa se centra en dar un segundo uso al bien. De este hecho se han derivado infinidad de plataformas que ofrecen una triangulación entre los donantes y donatarios.

 

  1. Visión de “compartir”. En este enfoque se incentiva a consumir de manera simultánea algún bien, convirtiendo la transacción comercial en servicio. Aquí cabe un carro que va al mismo destino o un apartamento que se renta por habitación o por tiempos

 

  1. Visión de “intercambio”. Esta versión denota una transacción no necesariamente económica, habla de trueque. Consiste en intercambiar algo que se necesita por algo que no se usa o por tiempo, esto para alguna una experiencia que puede ofrecerse. Siguiendo con el esquema de apartamentos u hospedaje hay infinidad de aplicaciones en las cuales se puede alquilar apartamentos por el simple intercambio cultural (dar tiempo) u otras en la que se intercambian las viviendas de cada parte (ofrecer un bien).

Se recalca que, independiente a la visión en la que se enfoque cada negocio, la premisa principal es rotar el producto o servicio por la mayor cantidad de personas o consumidores, para maximizar su uso, monetizar con más frecuencia y volver las operaciones más eficientes, más rentables.

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo difiere del esquema actual o tradicional?

Es necesario arrancar por la base y entender que, en los esquemas tradicionales se contempla dentro de la estructura de costos un margen adicional, el cual es cargado en el precio de venta al público. Este margen que los clientes pagan implícitamente se refiere al porcentaje de no uso de la capacidad operativa instalada, es decir, el proveedor esta contemplando los tiempos en que no podrá vender dicho producto/servicio por condiciones del mercado o su capacidad de venta (temporadas bajas o tiempos muertos), pero si le representan unos costos fijos. En pocas palabras el cliente está pagando un valor adicional a lo que realmente va a usar o requerir, asumiendo un sobrecosto. Es aquí donde la Economía Colaborativa se caracteriza por brindar otros usos o formas de negocio sobre ese bien disponible para minimizar los tiempos muertos y fraccionar los costos fijos entre varios consumidores.

 

¿Qué considerar para aplicar la economía colaborativa?

Es primordial conocer las máximas de este modelo para incorporarlo con éxito:

  • Dar más usos al bien: Independiente de la visión que se otorgue, siempre se persigue este objetivo.
  • El dinero no es el único medio transaccional: Esto no significa que no se obtendrá beneficio del acuerdo, invita a considerar otros beneficios por la transacción, para algunos pueden ser beneficios tributarios, por ejemplo.
  • La tecnología como potencializado del esquema: No es obligatorio, pero entendiendo la necesidad de llegar a masas se vuelve necesario tener un mecanismo que soporte la interacción con tantos usuarios y de posible logre automatizarlo.
  • No hay roles fijos. Una misma persona puede ser cliente y proveedor. En Airbnb quienes rentan su apartamento son proveedores y clientes de Airbnb.
  • Es primordial la experiencia del usuario: En Amazon, un usuario puede adquirir diferentes tipos de producto en una misma plataforma, esto obliga a que todos los que intervienen en la cadena brinden una experiencia memorable para mantener el modelo colaborativo

¿Cómo migrar de un esquema tradicional a una economía colaborativa?

Aquí el paso a paso:

  1. Entender la capacidad operativa instalada. Identificar cuellos de botella y tiempos muertos. Esto incluye infraestructura física, personal, nómina y proveedores.
  2. Optimizar Costos. Entender costos fijos y variables e intentar flexibilizarlos. Implementar esquemas colaborativos con proveedores.
  3. Ampliar el mercado. Definir todas las personas que pueden estar interesadas en el producto/servicio, clasificar sus intereses y capacidad de pago. Con la capacidad instalada actual se debe definir posibles soluciones a cada segmento.
  4. Analizar la viabilidad de cada posible esquema de negocio y ver todas las formas de monetización.
  5. Revisar las brechas que pueden existir entre el precio de venta y la capacidad de pago del consumidor. Generar en lo posible otros esquemas de beneficio de acuerdo con las tres visiones.
  6. Probar, testear, medir, aprender y mejorar. Ningún modelo de negocio es estático, debe moverse con el mercado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes de cerrar con este Blog, queremos recalcar que independiente del modelo de negocio que se decida seguir, siempre primará el impacto que se quiere generar en la sociedad.

Hagamos negocios con propósito, negocios que beneficien a muchos. La situación actual es un excelente momento para decidir el tipo de empresario que se quiere ser mañana. Hoy más que nunca el mercado está abierto a acoger las nuevas propuestas que resuelvan las necesidades que esta situación está dejando a todos. Así que, avancemos porque quedarnos estáticos es el mayor riesgo que tenemos.

Por último y como parte de esta economía colaborativa, invitamos a que todos compartan sus ideas; así que comenta nuestro Blog para desarrollar más conocimiento en conjunto. De igual forma, tenemos más aportes que dar sobre Modelos de Economía Colaborativa, así que, si es de tu interés, también puedes dejarlo en los comentarios.

 

Pámela Peña Martínez

Socia Fundadora de Estrategia Cardinal – Negociaciones Efectivas

 

Nota: Los columnistas invitados a participar en este blog son responsables de sus ideas, de sus opiniones expresadas y de la presentación de los hechos plasmados en su artículo, los cuales no reflejan necesariamente la posición oficial de la SOCIEDAD DE ADMINISTRADORES DE EMPRESAS JAVERIANOS ni comprometen de modo alguno a la Organización.  

 

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