¿Somos felices en nuestro trabajo?

Una de las creencias mas arraigadas en las organizaciones es que uno debe ascender dentro de la escala jerárquica.  Tal vez la mayor motivación para ello tiene que ver con las mejoras en la remuneración mas la imagen de poder que le permite proyectar, no solo dentro de su empresa, sino en su ámbito familiar y social.

Recuerdo a una persona que se desempeñaba como Ingeniero de Mantenimiento, cargo en el cual llevaba 18 años; Yo, en aquel entonces alineado con la creencia expuesta, le cuestioné acerca de su “falta de aspiraciones” y le pregunté por qué no había buscado un ascenso.   El me contestó muy seguro de sí mismo mencionándome los siguientes argumentos:

  • Trabajo en una actividad que me ha encantado desde siempre
  • Si se requiere más tiempo me lo pagan como horas adicionales
  • Tengo un paquete salarial que me permite desarrollar otra de mis pasiones que es viajar.

Su respuesta se quedó impresa en mi mente y nos lleva a formular un cuestionamiento bastante importante: ¿Somos felices en nuestro trabajo?

Se pueden identificar varios elementos que podrían intentar una respuesta afirmativa:

Identificación temprana del área de interés:

Es frecuente encontrar familias que se presentan no solamente con sus apellidos sino con sus profesiones: familias de abogados, familias de médicos, familias de ingenieros, etc.  Esto limita a las nuevas generaciones a simplemente terminar sus estudios básicos y matricularse, incluso, en las mismas instituciones de educación superior en donde se formaron sus mayores.

En los últimos tiempos se oye hablar de encontrar lo que nos apasiona para ubicar la formación en la cual se puede desarrollar el potencial de las personas.  De lograrse, los nuevos profesionales pueden encontrar felicidad en su trabajo

Relación entre la remuneración esperada y el cargo:

La forma piramidal de las organizaciones da cuenta de que los mayores salarios están bien arriba y que son muy pocos.  Si dentro de nuestras creencias está arraigada la de trabajar menos y ganar más, es obvio que las personas deseen aspirar a cargos directivos en procura de alcanzar un espacio en esta solitaria arista obteniendo sus beneficios.  Se descarta de plano que la actividad de dirigir corresponde a una ciencia social que requiere, por tanto, una preparación específica como la que obtenemos al estudiar Administración de Empresas.   Podríamos preguntarnos el porqué existen tantos malos jefes y la explicación se hace evidente:  no fueron preparados para ser jefes.

Posiblemente se trate de personas que son excelentes en lo que se formaron (médicos, ingenieros, contadores, economistas, etc.) pero que para desarrollar sus carreras dentro de las organizaciones obtienen ascensos que los convocan a desarrollar una serie de actividades que los alejan de su verdadero potencial y los obligan a atender tareas que no son de su gusto pero que corresponden a las funciones de sus nuevos cargos.

La vida en las organizaciones nos demanda una buena parte de nuestra energía en tiempo y esfuerzo; ¿será que en estas condiciones los ascendidos son felices?

¿El trabajo lo hizo Dios como castigo?

Existe un estigma respecto a la actividad de trabajar. Nos es fácil encontrar personas que se alegren al contestar: “aquí trabajando”; Si se le pregunta a un niño que está jugando, el se alegra de contar que está jugando.

Otro estigma que acompaña esta idea es la de que no se puede tener buen humor si se es una persona seria.  Se asocia la seriedad de nuestros compromisos con una actitud huraña la cual se alaba diciendo: “es que esta persona es muy seria”.

Si nos inmiscuimos en el mundo del niño que está feliz jugando es fácil darnos cuenta de que lo está haciendo “en serio”; porqué razón nuestras labores se les considera de manera peyorativa como trabajo.   De forma quejambrosa decimos “nooo, con mucho trabajo”. La lectura que a lo mejor de forma inconsciente se hace es que el trabajo se asocia a dificultad y a carga en lugar de ser una oportunidad para desempeñarlo con seriedad tal cual como lo hace el niño cuando está jugando.

 

Darse la oportunidad:

Podría suceder que, por circunstancias de la vida, estemos desarrollando alguna actividad que no la habíamos considerado de nuestro agrado; Si le damos una oportunidad de pronto esta actividad esté llena de aprendizajes que nos pueden hacer crecer como personas y nos prepare para eventos futuros en donde demos gracias por haberse presentado.

El ingeniero de esta historia mencionó que “otra de mis pasiones que es viajar” tácitamente estaba exaltando que su trabajo era también una de sus pasiones; Y recuerdo aún que respecto a la diferencia de salario comentaba que su jefe ganaba un poco más que él, pero esa no era una motivación para sacrificar su pasión.

Que tal si rescatamos a ese niño nuestro y hacemos de nuestro trabajo un juego con la misma seriedad del infante y no lo vemos como una carga sino como una pasión con nuevos juguetes.  De pronto hay nos ayudamos para ser felices en nuestros trabajos.

 

Manuel Humberto Moreno

Administrador de Empresas. | Experto en IBM i

 

 

Nota: Los columnistas invitados a participar en este blog son responsables de sus ideas, de sus opiniones expresadas y de la presentación de los hechos plasmados en su artículo, los cuales no reflejan necesariamente la posición oficial de la SOCIEDAD DE ADMINISTRADORES DE EMPRESAS JAVERIANOS ni comprometen de modo alguno a la Organización.  

 

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4 Comments

  1. Milena

    muy bueno, esta muy cerca a la realidad que vivimos laboralemnte

    1. Manuel H Moreno

      Gracias Milena: Se trata de identificar realidades y ver como podemos mejorar como personas

  2. Carolina

    Es importante conocer la razón principal de porque estas en un determinado trabajo… salario, nombre de un cargo, reputación de la compañía, es lo q siempre soñaste, tu jefe…esto para no perder ni deja pasar tiempo en un lugar que no te permite ser feliz ni ser quien eres, simplemente por una necesidad. Disfrutar de las pequeñas cosas lo agradecerá tu vida y tu dia a dia, tus seres cercanos que verán en ti una persona satisfecha con lo que haces en tu ambiente laboral y que puedes irradiar sin tener que usar mascaras por algo q no te hace FELIZ.

    1. Manuel H Moreno

      Carolina: Muy importante el entender porqué estamos y también para que estamos. Pienso que toda actividad humana (incluido el trabajo) tiene un fin último y es el servicio a los demás. Si eso se da, ya estamos logrando que nuestro camino sea feliz (incluido el trabajo)

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