QUE CURIOSO

¿Quién se atrevió a incluir como una AMENAZA en el DOFA una pandemia? En nuestro DOFA nunca nos hubiéramos imaginado incluir una pandemia como una amenaza para nuestros negocios, proyectos, productos, etc. ¿0 sí?

Haberla incluido sería causa de burla, descrédito profesional y hasta despido. Lo paradójico es que está pasando y la persona que se haya atrevido a incluirlo, estaría en este momento catapultado a nivel profeta. El punto es que los seres humanos vivimos confiados que nada va a pasar y de cierta manera, nos vamos creyendo el cuento que somos todopoderosos en lo profesional y lo personal. En lo profesional, esta sociedad vive una carrera hacia el consumismo desmedido desarrollando estrategias sin medida ética acompañadas del uso de la inteligencia artificial para alcanzar los objetivos. A esto le sumamos que en muchas compañías no existen políticas de trabajo sobre principios y valores, llevando a sus colaboradores a trabajar con la equivocada premisa que todo se puede.

En lo personal, hacemos parte de esa sociedad de consumo exitista, donde los estándares de estética y belleza determinan por lo general, quién supuestamente es y tiene y quién no. No olvidemos el afán de las redes sociales: los que buscamos ser reconocidos por cuantas personas lo buscan y le hacen “like” o los que dejamos de ser protagonistas de nuestras propias vidas para estar angustiados por ver la vida de los demás cuando a su alrededor, los que acompañan nuestras vidas podrían estar disfrutándonos con toda nuestra atención y sintiéndose escuchados.

Estos días de cuarentena nos están haciendo replantear muchas cosas, entre las cuales, qué es verdaderamente importante en la vida de la humanidad y que no. Pero esto es sólo el comienzo; el comienzo de un radical cambio de nuestras costumbres, nuestra economía y en lo que creemos. En lo económico, pasarán más de dos años para volver a que la maquinaria de la economía vuelva a los niveles de antes de presentarse esta pandemia.

Todos queremos ser optimistas y estamos llenos de esperanza que pronto volveremos a la normalidad. Ojalá fuera así, pero no lo será. Todos queremos que nuestros gobernantes tomen decisiones que permitan dinamizar la economía, aunque tienen encima una encrucijada con el tema de los contagios. No será sencillo visualizar un futuro a mediano plazo para algunos mercados porque ese dinamismo de la maquinaria económica llegará en tiempos distintos y de maneras distintas. Y mientras tanto debemos prepararnos para situaciones como la depresión de 1929. No es el momento de asustarnos con la palabra depresión, pero sí ser realistas que las consecuencias definitivas de esta pandemia no han llegado todavía.

Esta reflexión me lleva a la del comienzo: ¿quién se atrevió a incluir como una AMENAZA en el DOFA una pandemia? Pues ya es una realidad y el reto está en armar un DOFA donde las consecuencias de la pandemia comiencen a ser OPORTUNIDADES y desde mi humilde opinión, tenemos como administradores de empresas la responsabilidad y la gran oportunidad de replantear muchos de los paradigmas que hemos construido a través del tiempo y volver a lo verdaderamente importante en lo personal y lo profesional para hacer visible los principios y valores para el buen desarrollo de nuestra humanidad.

 

Hugo Mario González B.

Administrador de Empresas Javeriano

Consultor Financiero e Inmobiliario 

Nota: Los columnistas invitados a participar en este blog son responsables de sus ideas, de sus opiniones expresadas y de la presentación de los hechos plasmados en su artículo, los cuales no reflejan necesariamente la posición oficial de la SOCIEDAD DE ADMINISTRADORES DE EMPRESAS JAVERIANOS ni comprometen de modo alguno a la Organización.  

 

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