EXPECTATIVAS Y CERTEZAS DE LO COTIDIANO

Brindemos porque cada día tenga sentido, descartando que el dilema sea la economía o la vida. Pongámonos de acuerdo en que, la economía está al servicio de la especie humana y no al contrario1 y que, todo lo que hacemos en el día a día con responsabilidad, honestidad y trasparencia es la solución para una vida feliz.

Todo lo que sucede es la consecuencia de algo anterior, es la relación permanente de Efecto-Causa-Efecto2.

¿Qué esperar del futuro si lo que hemos realizado hasta ahora no tiene la fortaleza necesaria para lo que hemos deseado? Y en realidad nuestros actos han sido destructores.

HACER Y ORDENAR HACER

Por otro lado, la vieja usanza de dar consejos u ordenar cómo hacer las cosas está en desuso. Haga esto o aquello, es como decirle a un futbolista cómo debe patear la bola en determinadas circunstancias, el entrenador se enfoca en lograr una relación inteligente entre la acción y las habilidades de los jugadores; la cuestión es:

¿por qué no va usted mismo a jugar y se autocritica para que mejore su juego? ¿por qué no se auto cuestiona, iniciando por revaluar su autonomía y autocontrol?3 Revise el estado de sus relaciones cercanas, de sus relaciones lejanas.

La autonomía y autocontrol son prerrogativa de cada uno, nadie más puede hacerlo. El problema es estar supeditado al mandato de los demás.

CODIGO ETICO EN TODOS LOS ROLES

Cada uno, en su hogar, su empresa, sus grupos sociales, etc., realiza actos cotidianos, como respuesta a las responsabilidades inherentes, para que todo llegue a buen término según lo esperado; para lograrlo se cuenta con un código ético, reconocido en los diferentes grupos a donde se pertenezca, universalmente aceptado que permita, personal y organizacionalmente, actuar favoreciendo la dignidad humana.

La visión de las organizaciones sociales normales es clara, desde el inicio de su constitución y se va actualizando, con la participación de todos, favoreciendo a todos por igual. Sin distingos o privilegios para nadie. La cuestión es que hay gente que la obstruye, generalmente por un afán egoísta y desmedido por acumular, tener

éxito y poder; con una codicia y ambición enfermiza, conformando una elite donde prima ese egoísmo y los propios privilegios a costa de los demás, …. o ¿por qué será que existen conflictos familiares irreconciliables? Todo inicia en casa.

Si debemos analizar la prioridad entre la vida y la muerte, hablemos otro día, debemos revisar el desfase personal que tampoco una crisis lo va a cambiar, además es fruto de la cuna.

TODO A SU TIEMPO

Y todo tiene su tiempo; “nadie puede dar el tercer paso sin dar el segundo”4. Dimensionar el área de control personal, permite definir cuál es el poder real para ser útil a la sociedad. Sin autoritarismo; el entorno próximo y lejano requiere respeto, cualquiera sea el punto de vista; Todo tiene su proceso, todo tiene su ruta, con la claridad, diafanidad y coherencia que emanan de la propia mente y educación.

“Imposible pedir peras al olmo” ¿de verdad estamos en la posición de seguir igual que antes? Aceptemos que el confinamiento ya nos trajo otras realidades que debemos entender y gestionar adecuando las rutas para seguir tras los sueños que alguna vez nos planteamos.

Se requiere pensamientos creadores para hacer ajustes, donde se deba hacer, para reorganizar pensando en lo importante para la sociedad. Para esto se requiere grandeza.

Insistimos en el hecho de que las empresas están al servicio de la sociedad, de susmercados; aquí no hablamos de estratos o de poder adquisitivo, aquí hablamos de
toda la sociedad, de todos y cada uno de los colombianos, si se quiere, que merecen el respeto por la dignidad de ser humanos y luchan por eso. Es evidente que se requiere, como decía F. Savater: “……coraje para vivir, generosidad para convivir y fortaleza para sobrevivir”.

Lo que esperamos de la cuarentena es que, al menos haya calado (o esté calando) en los cerebros monolíticos y atrofiados de los ciudadanos, la necesidad de ser humanos, de respetarse a sí mismo y respetar al otro, haciendo posible vivir con dignidad. La realidad es que, lo que estamos viviendo durante este tiempo, es la “nueva normalidad”; a quema ropa y sin pensarlo dos veces, como en la guerra, estamos confinados.

CREANDO OPORTUNIDADES PARA EL BIEN

Es histórico que de las grandes crisis surgen grandes oportunidades tanto para hacer bien como para hacer el mal. Para las dos cosas se requiere el mismo esfuerzo, decía un escritor. ¿Cuál vamos a escoger? En la misma dirección y contexto, ¿cómo vamos a hacer para confrontar el costo social y económico que

dejará irremediablemente esta pandemia? Estamos frente a un black swam queconfronta la vida desde todo punto de vista. Se hace bien si los favorecidos son los más vulnerables. Por eso se ha trazado líneas de acción para soportar las consecuencias que ya podemos vislumbrar y para mejorar o reorientar la estructura económica, haciendo el barrido de lo inservible e improductivo, fortaleciendo el objetivo primero de la economía: estar al servicio del ser humano5. Adicionalmente, se requiere pensamientos y acciones para reenfocar lo importante para la sociedad.

Estamos a prueba todos los sectores de la sociedad, de las empresas y el estado. Recordemos que las empresas están al servicio de la sociedad, de sus mercados (mercado = gente). Lo primero que se debe evitar es volver a lo mismo; a la corrupción, a la impunidad y a seguir acrecentando beneficios para los avivatos. Es necesario tener en cuenta que estamos viviendo, desde ya, la NUEVA NORMALIDAD6. Debemos aceptarla e instaurarla con el coraje que se requiere.

Coraje para entender y aprovechar las rupturas que facilitan hacer cambios, para percibir el mundo diferente donde debemos vivir, como es ahora, para servir al otro, no porque me paguen sino porque el servicio me hace útil a la sociedad.

Toda crisis genera rupturas, toda ruptura implica una solución creativa, innovadora; de allí los grandes descubrimientos y las mejores estrategias para el soñado gran objetivo del ser humano: “tener una vida feliz”.

Einstein decía que “la verdadera crisis es la crisis de la incompetencia y el gran inconveniente de los pueblos y sus gobernantes es la pereza para buscar alternativas para definir soluciones…”

Me atrevo a citar al P. Francisco de Roux S. J. quien nos confronta diciéndonos algo que, a lo largo de nuestra vida, era mostrar nuestra debilidad y prepotencia. Es ahora, dice, “cuando se recupera el sentido que tiene la determinación de avanzar a sabiendas de nuestra propia fragilidad.7”

Momentos cruciales para el desafío de todo el planeta, para toda la especie humana, a buscar respuestas a las propias inquietudes frente a lo irremediable. ¿Es la vida que alguna vez quisimos vivir? O nuestras acciones y omisiones han sido nefastas para nosotros mismos y para quienes nos rodean. La gran esperanza es que nos comportemos como seres humanos para bien de la humanidad. Recordemos que el planeta no está en peligro, la humanidad está al borde de desaparecer; es un hecho, desde principios de la última década del siglo pasado se ha estado demostrando la urgencia de una actuación ordenadora. Lo global implica una nueva sociedad mundial y un nuevo orden mundial.

Termino con este mensaje, recibido por internet, atribuido a Alejandro Magno: “De la conducta de UNO depende el futuro de TODOS”.

Esperábamos muchas cosas que debemos revaluar, la realidad es que una fuerza intempestiva y brutal nos alerta para que repensemos nuestra cotidianidad y actuemos para trazar nuevos caminos hacia una vida feliz, sin hacerle daño a nadie. Por el contrario, ser útil a la sociedad desde nuestra área de control.

 

Jaime E. Martínez V.
Administrador de Empresas – Universidad Javeriana

1. Max-Neef, Manfred, Human Scale Development, first published December 1989

2. Goldratt, Eiyahu, The Goal, 3ª Edition, 1984.

3. Covey, Stephen, The 7 habits of highly efective people, Paidós 1990.

4. Goldratt, Eliyahu, It´s not luck, 1994

5. Max-Neef, Manfred, opus sit.

6. Martínez, Vela, Santiago E, Plan de Desarrollo INDICES S.A.S. 2020.

7. Revista Semana. www.revistasemana.com Francisco de Roux S.J., “Nos creíamos invencibles”.

 

Nota: Los columnistas invitados a participar en este blog son responsables de sus ideas, de sus opiniones expresadas y de la presentación de los hechos plasmados en su artículo, los cuales no reflejan necesariamente la posición oficial de la SOCIEDAD DE ADMINISTRADORES DE EMPRESAS JAVERIANOS ni comprometen de modo alguno a la Organización.  

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